¿Son seguras las camas de terapia de luz roja?

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Sí, las camas de terapia de luz roja (RLT) generalmente se consideran seguras cuando se usan correctamente y tienen efectos secundarios mínimos. Sin embargo, la seguridad depende de factores como la calidad del dispositivo, el tiempo de exposición y las condiciones de salud individuales. A continuación, se detalla el proceso:

 

Factores de seguridad de las camas de terapia de luz roja

Sin radiación UV

 

A diferencia de las camas de bronceado, las camas RLT utilizan LED que emiten únicamente luz roja (630-700 nm) e infrarroja cercana (800-900 nm). Estas longitudes de onda carecen de los rayos UV que dañan el ADN y que se asocian con el cáncer de piel.

 

No térmico y no invasivo

 

La luz es de baja intensidad (LLLT), lo que significa que no calienta ni quema la piel. Está aprobada por la FDA para el alivio del dolor y tratamientos cutáneos.

 

La FDA lo ha aprobado para ciertos usos.

 

Algunos dispositivos están aprobados para tratar afecciones como dolor muscular y articular, acné y caída del cabello (p. ej., Joovv y Celluma). Consulte la autorización 510(k) de la FDA.

 

Efectos secundarios mínimos:

 

Raros y leves: fatiga visual temporal, sequedad o enrojecimiento leve (evite la exposición directa a los ojos; use gafas protectoras).

 

Posibles riesgos y precauciones:

Seguridad ocular:

 

La exposición prolongada a la luz roja brillante/infrarroja cercana (NIR) puede causar tensión en la retina. Utilice siempre gafas protectoras, especialmente con camas de alta potencia.

 

Sensibilidad de la piel:

 

Las personas con trastornos de fotosensibilidad (por ejemplo, lupus o porfiria) o que estén tomando medicamentos fotosensibilizantes (por ejemplo, antibióticos o Accutane) deben consultar primero a un médico.

 

Uso excesivo:

 

Más no siempre es mejor. Las sesiones excesivas (por ejemplo, más de 20 minutos al día) pueden reducir los beneficios o causar irritación. Siga las instrucciones del fabricante.

 

Preocupaciones sobre la tiroides:

 

La luz infrarroja cercana (NIR) puede afectar la función tiroidea en algunas personas. Las personas con hipertiroidismo deben controlar sus síntomas.

 

Embarazo:

 

La investigación es limitada. Como medida de precaución, se suele aconsejar a las embarazadas evitar la terapia de luz roja (RLT) de cuerpo completo.

 

¿Quién debería evitar las camas de terapia de luz roja?

Personas con cáncer de piel activo (existe un riesgo teórico de estimulación de células malignas).

 

Aquellos que utilizan medicamentos fotosensibilizantes (por ejemplo, tetraciclinas o retinoides).

 

Personas con epilepsia (las luces intermitentes pueden provocar convulsiones en casos raros).

 

Cómo utilizarlo de forma segura:

Elija un dispositivo de buena reputación.

 

Opte por marcas aprobadas por la FDA o clínicamente probadas (p. ej., Merican). Evite los modelos baratos y sin certificación.

 

Siga las pautas de tiempo y distancia.

 

Una sesión típica dura entre 10 y 20 minutos a una distancia de 6 a 12 pulgadas de la cama, de 3 a 5 veces por semana.

 

Protege tus ojos:

 

Utilice gafas protectoras de color ámbar u opacas diseñadas para RLT.

 

Primero haga una prueba de parche.

 

Pruebe en una zona pequeña para comprobar si hay reacciones en la piel.

 

Consenso científico:

Una revisión de 2023 en Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery confirmó que la RLT es segura para la mayoría de los usuarios cuando se siguen los protocolos.

 

No se han identificado riesgos a largo plazo en los muchos años que se lleva utilizando, pero las investigaciones continúan.

 

En resumen:

Las camas de terapia de luz roja presentan un riesgo bajo para la mayoría de las personas, pero debe consultar a un médico si tiene alguna inquietud de salud específica. Utilice dispositivos de alta calidad y siga las instrucciones de uso adecuadas.

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