La terapia de luz roja hace muchas cosas que ayudan con el dolor.
Ayuda a que las células sean más eficientes energéticamente, lo que facilita su reparación. También ayuda a reducir la inflamación, una de las principales causas del dolor crónico. La luz roja y la luz infrarroja cercana pueden penetrar profundamente en los tejidos para aliviar dolores intensos, como la artritis o el dolor de espalda.
También ayuda a mejorar la circulación sanguínea, que transporta oxígeno y nutrientes a la zona lesionada, acelerando así la curación. La terapia de luz roja relaja los músculos y alivia el dolor causado por la tensión y la rigidez.
Activa la liberación de endorfinas, que son analgésicos naturales.La terapia de luz roja es adecuada para pacientes con dolor crónico, como migrañas, síndrome de dolor miofascial, etc.
Su uso no es invasivo ni doloroso y no requiere medicación ni cirugía. Debe utilizarse con regularidad para obtener mejores resultados, generalmente de 10 a 20 minutos cada vez.
La terapia de luz roja es un tratamiento seguro y eficaz que puede ayudar a aliviar el dolor a largo plazo y mejorar su calidad de vida.