Utilizando luz roja de 600 a 700 nm y luz infrarroja de 700 a 4000 nm, esta terapia aumenta la actividad mitocondrial, mejora el metabolismo celular y promueve efectos terapéuticos a través de un tratamiento físico seguro.
Utilizando luz roja de 600 a 700 nm y luz infrarroja de 700 a 4000 nm, esta terapia aumenta la actividad mitocondrial, mejora el metabolismo celular y promueve efectos terapéuticos a través de un tratamiento físico seguro.