La eficacia de la terapia con luz roja (TLR) para el contorno corporal, es decir, la reducción de grasa y la mejora de la celulitis, sigue siendo un tema controvertido en la comunidad médica y estética. A continuación, se presenta una exposición científicamente fundamentada del conocimiento actual en este campo, junto con un análisis de los aspectos que aún generan debate:
Lo que dice la ciencia1La evidencia sobre la reducción del tejido adiposo es inconclusa. Mecanismo: Se sugiere que la terapia con láser de resistencia (RLT) puede alterar temporalmente las células grasas (adipocitos), provocando la liberación de ácidos grasos almacenados. Algunos estudios respaldan la hipótesis de que esto ocurre mediante fotobiomodulación (estimulación de las mitocondrias para mejorar el metabolismo de las grasas).
Hallazgos clínicos:
Un estudio publicado en 2011 en la revista Lasers in Surgery and Medicine reveló que la terapia láser de reflectancia (RLT) redujo la circunferencia de la cintura entre 2 y 4 cm después de múltiples tratamientos.
Un metaanálisis de 2017 observó una modesta reducción en la circunferencia de la cintura, pero enfatizó que no se produjo una pérdida real de grasa y que los efectos fueron simplemente una liberación temporal de líquidos.
El conjunto actual de evidencia revisada por pares no respalda la hipótesis de que la terapia láser de resistencia produzca la misma quema de grasa que el ejercicio o la liposucción.
2. La mejora de la celulitis ha dado resultados ambiguos. Mecanismo: Puede estimular el colágeno para suavizar la piel con hoyuelos.
Estudios: Si bien algunos estudios han demostrado un estiramiento de la piel a corto plazo, los efectos suelen ser sutiles y transitorios.
3. Surge un punto de divergencia notable al comparar los estudios financiados por la industria con los realizados por investigadores independientes.
Por el contrario, revisiones independientes (por ejemplo, la revista Journal of Cosmetic and Laser Therapy) han concluido que los efectos son mínimos y de corta duración.
Se recomienda mantener expectativas realistas. Puede ser útil para:
Pérdida temporal de centímetros (debido a la liberación de agua/ácidos grasos, no a la destrucción de células grasas).
Efecto tensor leve en la piel (si se combina con masaje o radiofrecuencia).
Sin embargo, cabe señalar que el dispositivo no abordará los siguientes aspectos:
Pérdida de grasa significativa (que no se puede igualar con dieta y ejercicio).
El modelado corporal a largo plazo es otra área donde los resultados se desvanecen sin mantenimiento.
Para maximizar los beneficios potenciales de este tratamiento, se recomienda combinarlo con otros tratamientos.
Criolipólisis (CoolSculpting) o radiofrecuencia (RF) para una reducción de grasa superior.
Además, se puede recurrir al cepillado en seco o al masaje para mejorar el drenaje linfático.
La utilización de dispositivos de grado médico es primordial.
Se recomiendan los sistemas RLT aprobados por la FDA (por ejemplo, Celluma, Zerona).
También se recomienda comprometerse a asistir a varias sesiones.
Normalmente, se recomiendan entre 6 y 12 tratamientos (2 o 3 veces por semana) para obtener resultados óptimos.
La conclusión del proceso judicial indica que el tratamiento en cuestión no constituye una solución única para la pérdida de grasa. Si bien podría potenciar la eficacia de tratamientos concomitantes, no produce un efecto drástico ni permanente. Se requiere más investigación para determinar sus beneficios a largo plazo. Para un contorno corporal sustancial, la dieta y el ejercicio, así como tratamientos de eficacia comprobada como CoolSculpting o la liposucción, siguen siendo significativamente más eficaces.