Las camas de bronceado pueden proporcionar un bronceado rápido y uniforme, pero sin las precauciones adecuadas, la exposición a los rayos UV puede dañar la piel y los ojos. Seguir las normas de seguridad garantiza que consigas el aspecto que deseas sin riesgos innecesarios.
1. Conoce tu tipo de piel
Las pieles claras se queman con mayor facilidad, por lo que las sesiones deben ser más cortas. Las pieles oscuras toleran una exposición a los rayos UV ligeramente mayor, pero ningún tipo de piel es inmune al daño.
2. Empieza despacio
Comienza con la sesión más corta recomendada y luego auméntala gradualmente a medida que tu piel se adapte. Evita sesiones consecutivas para darle tiempo a tu piel a recuperarse.
3. Utilice gafas protectoras.
La radiación ultravioleta puede dañar los ojos y provocar problemas de visión a largo plazo. Utilice siempre las gafas protectoras que le proporcione el centro de bronceado.
4. Hidratar
Las camas de bronceado pueden resecar la piel. Aplica una loción hidratante antes y después de cada sesión para mantener la piel sana y prolongar el bronceado.
Conclusión
Es posible broncearse de forma segura si se respetan los límites de la piel, se siguen los tiempos recomendados y se utiliza la protección adecuada.
