Los cólicos menstruales, el dolor al estar de pie, sentada y acostada... Dificultan dormir o comer, provocan inquietud y constituyen un dolor insoportable para muchas mujeres.
Según datos relevantes, alrededor del 80% de las mujeres sufren dismenorrea u otros síndromes menstruales en distintos grados, que incluso pueden afectar seriamente sus estudios, trabajo y vida cotidiana. Entonces, ¿qué se puede hacer para aliviar los síntomas de los cólicos menstruales?
La dismenorrea está fuertemente asociada con los niveles de prostaglandinas.
Dismenorrea,que se divide en dos categorías principales: dismenorrea primaria y dismenorrea secundaria.
La mayoría de los casos de dismenorrea clínica son dismenorrea primaria,cuya patogenia no ha sido esclarecida, peroAlgunos estudios han confirmado que la dismenorrea primaria puede estar estrechamente relacionada con los niveles de prostaglandinas endometriales.
Las prostaglandinas no son exclusivas de los hombres, sino que constituyen una clase de hormonas con una amplia gama de actividades fisiológicas y se encuentran en diversos tejidos del cuerpo. Durante la menstruación, las células endometriales liberan grandes cantidades de prostaglandinas, que promueven las contracciones del músculo liso uterino y ayudan a expulsar la sangre menstrual.
Cuando la secreción es demasiado alta, el exceso de prostaglandinas provoca una contracción excesiva del músculo liso uterino, lo que aumenta la resistencia al flujo sanguíneo en las arterias uterinas y reduce significativamente el flujo sanguíneo, lo que resulta en isquemia e hipoxia del miometrio uterino y vasoespasmo, que en última instancia conduce a la acumulación de metabolitos ácidos en el miometrio y aumenta la sensibilidad de las terminaciones nerviosas, causando así cólicos menstruales.
Además, cuando aumentan los metabolitos locales, un exceso de prostaglandinas puede entrar en la circulación sanguínea, estimulando las contracciones del estómago y los intestinos, provocando diarrea, náuseas, vómitos, y también mareos, fatiga, palidez, sudor frío y otros síntomas.
Un estudio revela que la luz roja mejora los cólicos menstruales.
Además de las prostaglandinas, la dismenorrea también se ve afectada por diversos factores como el mal humor (depresión y ansiedad) y la baja función inmunitaria. Para aliviar la dismenorrea, se suelen utilizar medicamentos, pero debido al efecto barrera de la piel y a las propiedades físico-químicas de los propios fármacos, resulta difícil lograr una cura completa y, además, presentan ciertos efectos secundarios. Por ello, la terapia con luz roja, que ofrece las ventajas de un mayor alcance de irradiación, es no invasiva, no tiene efectos secundarios y penetra profundamente en el organismo, se ha utilizado cada vez más en el tratamiento clínico ginecológico y del sistema reproductivo en los últimos años.
Además, estudios básicos y clínicos en diversos campos también han demostrado que la irradiación con luz roja del cuerpo puede desempeñar una variedad de funciones biológicas, enriqueciendo significativamente la respuesta celular a la estimulación, la regulación negativa del potencial de membrana mitocondrial, la regulación de la proliferación de células del músculo liso y otros procesos biológicos relacionados, lo que reduce significativamente la expresión del factor proinflamatorio interleucina y la citocina causante del dolor prostaglandina en los tejidos dañados, inhibe la excitabilidad de los nervios y promueve la dilatación de los vasos sanguíneos para acelerar la eliminación de metabolitos causantes del dolor y reducir el vasoespasmo, mejorando así los síntomas de la dismenorrea femenina. También promueve la vasodilatación, acelera la eliminación de metabolitos causantes del dolor, reduce el vasoespasmo y logra efectos antiinflamatorios, analgésicos, descongestivos y restauradores, mejorando así los síntomas de la dismenorrea en las mujeres.
Un experimento demuestra que la exposición diaria a la luz roja puede aliviar los cólicos menstruales.
Numerosos estudios nacionales e internacionales han documentado la eficacia de la luz roja en el tratamiento de enfermedades ginecológicas y del sistema reproductivo. Basándose en esto, MERICAN lanzó el MERICAN Health Pod, un dispositivo que combina diversas longitudes de onda específicas para estimular la cadena respiratoria mitocondrial, promover la producción de sustancias biológicamente activas en el músculo, mejorar el estado nutricional de los tejidos locales, regular la expresión de factores inflamatorios, inhibir la excitación nerviosa y reducir los espasmos. Asimismo, favorece la circulación sanguínea, acelera la eliminación de metabolitos y la reparación tisular, y fortalece el sistema inmunitario, aliviando así eficazmente los síntomas de la dismenorrea y previniendo enfermedades ginecológicas.
Para verificar aún más su efecto real, el Centro de Investigación de Energía Lumínica MERICAN, junto con el equipo alemán y varias universidades, instituciones de investigación científica y médicas, seleccionaron aleatoriamente a un grupo de mujeres de entre 18 y 36 años con un fenómeno de dismenorrea más pronunciado, a quienes guiaron en un estilo de vida saludable y educación fisiológica sobre la menstruación, y luego complementaron con la iluminación de la Cabina de Salud MERICAN para terapia de luz con el fin de mejorar la situación.
Tras 3 meses de irradiación regular de 30 minutos en una cámara de salud, las puntuaciones de los principales síntomas según la escala VAS de los sujetos se redujeron significativamente, y los calambres menstruales, como el dolor abdominal y el dolor lumbar, mejoraron significativamente. Incluso otros síntomas relacionados con el sueño, el estado de ánimo y la piel también mejoraron, sin efectos adversos ni recurrencia.
Se observa que la luz roja tiene un efecto positivo en el alivio de los síntomas de la dismenorrea y en la mejora del síndrome menstrual. Cabe mencionar que, para mejorar los síntomas de la dismenorrea, además de la exposición diaria a la luz roja, es fundamental mantener una actitud positiva y buenos hábitos. Si la dismenorrea persiste durante todo el periodo menstrual y empeora gradualmente, se recomienda consultar a un médico lo antes posible.
Por último, ¡les deseo a todas las mujeres un ciclo menstrual saludable y feliz!



