Historia de la terapia con luz

73 visitas

La fototerapia existe desde que las plantas y los animales habitan la Tierra, ya que todos nos beneficiamos en cierta medida de la luz solar natural.

www.mericanholding.com

La luz UVB del sol no solo interactúa con el colesterol de la piel para ayudar a formar vitamina D3 (lo que beneficia a todo el cuerpo), sino que la parte roja del espectro de luz visible (600-1000 nm) también interactúa con una enzima metabólica clave en las mitocondrias de nuestras células, lo que pone de manifiesto nuestro potencial de generación de energía.

La fototerapia contemporánea existe desde finales del siglo XIX, poco después de que la electricidad y la iluminación doméstica se popularizaran, cuando Niels Ryberg Finsen, originario de las Islas Feroe, experimentó con la luz como tratamiento para diversas enfermedades.

Finsen ganó posteriormente el Premio Nobel de Medicina en 1903, un año antes de su muerte, gracias a su gran éxito en el tratamiento de la viruela, el lupus y otras afecciones cutáneas mediante luz concentrada.

La fototerapia en sus inicios se basaba principalmente en el uso de bombillas incandescentes tradicionales, y durante el siglo XX se realizaron decenas de miles de estudios sobre la luz. Estos estudios abarcan desde los efectos en gusanos y aves hasta los de mujeres embarazadas, caballos, insectos, bacterias, plantas y muchos otros organismos. El último avance fue la introducción de dispositivos LED y láseres.

A medida que se fueron incorporando más colores a los LED y la eficiencia de la tecnología comenzó a mejorar, los LED se convirtieron en la opción más lógica y eficaz para la fototerapia, y hoy en día son el estándar de la industria, con una eficiencia que sigue mejorando.

Deja un comentario