Las camas de bronceado se utilizan a menudo para realzar la apariencia de las personas, dándoles un tono bronceado sin necesidad de exposición al sol. Sin embargo, la frecuencia de uso depende del tipo de piel, los objetivos y, sobre todo, la salud. Lo cierto es que, si bien algunas personas las usan con regularidad, su uso frecuente es arriesgado y no está recomendado por los profesionales de la salud.
¿Con qué frecuencia deberías tomar el sol?
Muchos salones de bronceado sugieren un horario como el siguiente:
Al principio, deberías ir a tres o cuatro sesiones por semana para empezar a conseguir un bronceado base.
Solo una o dos sesiones por semana para mantener todo en buen estado.
Pero este horario no es seguro para la salud, y muchas organizaciones sanitarias no recomiendan el uso de camas de bronceado.
Cosas que debes tener en cuenta antes de usar una cama de bronceado con frecuencia
1. Tipo de piel
Las personas con piel clara (tipos I-II en la escala de Fitzpatrick) se queman con facilidad y tienen más probabilidades de sufrir daños en la piel.
La piel oscura se broncea con mayor facilidad, pero aun así puede sufrir daños por el sol y desarrollar cáncer de piel.
2. Estás expuesto a más luz ultravioleta de lo que crees.
Las camas de bronceado emiten una gran cantidad de rayos UVA, que penetran profundamente en la piel.
Su uso prolongado puede aumentar el daño con el tiempo, lo que puede provocar:
Arrugas y envejecimiento prematuro.
Problemas oculares (si no se usa protección).
Cáncer de piel, incluido el tipo muy peligroso llamado melanoma.
3. Existe una mayor probabilidad de padecer cáncer de piel.
Utilizar una cama de bronceado antes de los 35 años puede aumentar el riesgo de melanoma hasta en un 75%.
Incluso usarlo de vez en cuando puede aumentar la probabilidad de contraer ciertos tipos de cáncer.
¿Existe una frecuencia “segura”?
Según dermatólogos y expertos en salud pública:
No existe una frecuencia segura. Usar una cama de bronceado es perjudicial para la salud.
Incluso usar una cama de bronceado una o dos veces al mes puede ser perjudicial a largo plazo.
Aquí tienes algunas opciones más saludables si quieres conseguir un tono bronceado.
En lugar de usar una cama de bronceado convencional, prueba lo siguiente:
Productos autobronceadores (lociones, espumas y aerosoles)
Bronceado en spray para cuando realmente quieres lucir bronceada.
Maquillaje que hace que tu piel se vea morena.
Hidratantes autobronceadores
Estas opciones pueden darte un brillo dorado sin dañar tu ADN.
Con esto concluye el resumen.
Las camas de bronceado son un tipo de aparato que se utiliza para cambiar el color de la piel.
