La fotobiomodulación (PBMT) es una terapia con láser o luz LED que mejora la reparación de los tejidos (heridas en la piel, músculos, tendones, huesos, nervios), reduce la inflamación y disminuye el dolor en cualquier zona donde se aplique el haz.
Se ha comprobado que la fotobiomodulación acelera la recuperación, reduce el daño muscular y disminuye el dolor posterior al ejercicio.
Durante la época del transbordador espacial, la NASA quería estudiar cómo crecen las plantas en el espacio. Sin embargo, las fuentes de luz utilizadas para cultivar plantas en la Tierra no se ajustaban a sus necesidades; consumían demasiada energía y generaban demasiado calor.
En la década de 1990, el Centro de Automatización Espacial y Robótica de Wisconsin se asoció con Quantum Devices Inc. para desarrollar una fuente de luz más práctica. Utilizaron diodos emisores de luz (LED) en su invento, el Astroculture3. El Astroculture3 es una cámara de cultivo de plantas que utiliza luces LED y que la NASA empleó con éxito en varias misiones del transbordador espacial.
Pronto, la NASA descubrió posibles aplicaciones de la luz LED no solo para la salud de las plantas, sino también para los propios astronautas. Al vivir en baja gravedad, las células humanas no se regeneran con la misma rapidez, y los astronautas experimentan pérdida ósea y muscular. Por ello, la NASA recurrió a la terapia de fotobiomodulación (PBMT). La terapia de fotobiomodulación se define como una forma de terapia de luz que utiliza fuentes de luz no ionizantes, como láseres, diodos emisores de luz y/o luz de banda ancha, en el espectro electromagnético visible (400-700 nm) e infrarrojo cercano (700-1100 nm). Se trata de un proceso no térmico que involucra cromóforos endógenos que desencadenan eventos fotofísicos (es decir, lineales y no lineales) y fotoquímicos a diversas escalas biológicas. Este proceso produce beneficios terapéuticos, entre los que se incluyen el alivio del dolor, la inmunomodulación y la promoción de la cicatrización de heridas y la regeneración de tejidos. Actualmente, investigadores y profesionales utilizan el término terapia de fotobiomodulación (PBM, por sus siglas en inglés) en lugar de términos como terapia láser de baja intensidad (LLLT, por sus siglas en inglés), láser frío o terapia láser.
Los dispositivos de fototerapia utilizan distintos tipos de luz, desde la luz infrarroja cercana invisible hasta el espectro de luz visible (rojo, naranja, amarillo, verde y azul), deteniéndose antes de los dañinos rayos ultravioleta. Hasta ahora, los efectos de la luz roja e infrarroja cercana son los más estudiados; la luz roja se usa a menudo para tratar afecciones de la piel, mientras que la infrarroja cercana puede penetrar mucho más profundamente, atravesando la piel y los huesos e incluso llegando al cerebro. Se cree que la luz azul es especialmente eficaz para tratar infecciones y se usa frecuentemente para el acné. Los efectos de la luz verde y amarilla son menos conocidos, pero la verde podría mejorar la hiperpigmentación y la amarilla podría reducir el fotoenvejecimiento.
