¿Qué es la luz azul?
La luz azul se define como aquella con una longitud de onda comprendida entre 400 y 480 nm, ya que más del 88 % del riesgo de daño fotooxidativo en la retina causado por las lámparas fluorescentes (de luz blanca fría o de amplio espectro) se debe a longitudes de onda en este rango. El riesgo de la luz azul alcanza su máximo a 440 nm y disminuye hasta un 80 % a 460 y 415 nm. En contraste, la luz verde de 500 nm es solo una décima parte del riesgo que representa la luz azul con una longitud de onda de 440 nm para la retina.
¿Qué beneficios aporta la terapia con luz azul al cuerpo?
La terapia con luz azul utiliza longitudes de onda específicas, que oscilan entre los 400 y los 500 nanómetros en la escala electromagnética. Este método trata diversas afecciones cutáneas mediante un dispositivo de fototerapia que emite lo que percibimos como el color azul.
Ciertas células del cuerpo son muy sensibles a la luz azul. Entre ellas se incluyen algunas cepas de bacterias, como las que causan el acné, y células cancerosas.
Las longitudes de onda de la luz azul son muy cortas, por lo que no se absorben muy profundamente en la piel y, por esta razón, son muy útiles para tratar el acné, la inflamación y diversas afecciones cutáneas.
Además, ofrece una serie de beneficios sinérgicos cuando se utiliza con la terapia de luz roja.
Terapia de luz azul americana: longitud de onda de 480 nm
La terapia con luz azul es un área de la fototerapia que está ganando rápidamente reconocimiento por algunos de sus increíbles beneficios, especialmente cuando se utiliza junto con la terapia de luz roja e infrarroja cercana (NIR).
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Repara los daños causados por el sol y ayuda a tratar las lesiones precancerosas.
Se ha comprobado que la luz azul combinada con un agente fotosensibilizador es eficaz para tratar las queratosis actínicas o lesiones precancerosas causadas por el daño solar. El tratamiento de una lesión de queratosis actínica puede prevenir el cáncer de piel. Este tratamiento eficaz actúa únicamente sobre las células afectadas, con un impacto mínimo en el tejido circundante.
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Acné leve a moderado
El tratamiento con luz azul se ha convertido en un referente en el cuidado de la piel como tratamiento eficaz para el acné leve a moderado. La bacteria Propionibacterium acnes, causante del acné, emite un fotosensibilizador que la hace excepcionalmente sensible a la luz y vulnerable al daño producido por longitudes de onda específicas.
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Antienvejecimiento y heridas de la piel
Una buena circulación es fundamental para la salud de la piel y la cicatrización de heridas. La luz azul estimula la liberación de óxido nítrico (NO), un vasodilatador que aumenta la circulación para llevar oxígeno, células inmunitarias y nutrientes a la zona tratada. Junto con las propiedades antibacterianas y antiinflamatorias de la luz azul, este efecto puede acelerar la cicatrización de heridas y mejorar la salud de la piel.