Las camas de bronceado simulan la luz solar mediante rayos ultravioleta (UV) artificiales, lo que provoca que la piel produzca melanina y adquiera un tono bronceado. Sin embargo, no son aptas para todo el mundo y algunas personas pueden correr mayores riesgos para la salud.
Personas que no son aptas para usar camas de bronceado:
- Personas con piel sensible o propensas a las quemaduras solares.
Las personas de piel clara (tipos I y II de Fitzpatrick) son más propensas a las quemaduras solares o al eritema debido a que tienen menos melanina.
Las personas con enfermedades fotosensibles (como el lupus eritematoso o la dermatitis solar) pueden experimentar inflamación de la piel.
Personas con alto riesgo de cáncer de piel
- Personas con antecedentes personales o familiares de melanoma, carcinoma basocelular, etc.
- personas con lesiones precancerosas (como la queratosis actínica).
Adolescentes (menores de 18 años)
Los adolescentes tienen la piel más fina y son más sensibles al daño causado por los rayos ultravioleta, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta.
Algunos países, como Estados Unidos y Australia, han promulgado leyes que prohíben a los menores de edad el uso de camas de bronceado.
Mujeres embarazadas
Los cambios hormonales durante el embarazo pueden agravar el cloasma (manchas del embarazo) y la exposición a los rayos UV puede exacerbar los problemas de pigmentación.
Los ambientes de alta temperatura (como las cabinas de bronceado) pueden afectar la salud del feto y, por lo tanto, se recomienda evitarlos.
Personas que han recibido recientemente tratamientos de belleza médica
La barrera cutánea es frágil después de la depilación láser, los peelings químicos y la microaguja, por lo que la exposición a los rayos UV puede causar fácilmente pigmentación u oscurecimiento de la piel.
Situaciones en las que puede utilizarse con precaución:
Los adultos sanos que no presenten los riesgos mencionados anteriormente pueden usarlo con moderación, pero la frecuencia debe controlarse estrictamente (no más de dos veces por semana durante no más de 10 minutos cada vez).
Tome precauciones antes de usarlo, como aplicar loción bronceadora y usar gafas protectoras, e hidrate y repare la piel después.
Alternativas de bronceado más seguras
- Productos autobronceadores (lociones/aerosoles autobronceadores que contienen DHA).
- Bronceador/crema autobronceadora instantánea (sin riesgo de rayos UV).