La terapia con luz roja funciona y no se limita solo a trastornos e infecciones de la piel, ya que puede ser más eficaz en otras afecciones de salud. Es importante conocer los principios o reglas en los que se basa esta terapia, ya que esto permitirá comprender su eficacia, funcionamiento y resultados. En esta terapia se utiliza luz infrarroja, que tiene mayor longitud de onda e intensidad. En los países occidentales, los médicos la utilizan principalmente para tratar trastornos del sueño, estrés mental y otras infecciones. El principio de la terapia con luz roja es algo específico, ya que difiere totalmente de otras cromoterapias aplicadas al cuerpo humano.
El principio en el que se basa la terapia con luz roja consta de varios pasos. Primero, cuando los haces infrarrojos se emiten desde una fuente adecuada, penetran profundamente en la piel humana hasta 8 a 10 mm. Segundo, estos rayos también regulan la circulación sanguínea, lo que acelera la curación de las zonas afectadas. Mientras tanto, las células cutáneas dañadas se regeneran y sanan por completo. Sin embargo, pueden presentarse algunos efectos secundarios, tanto raros como comunes, que los pacientes pueden experimentar durante las sesiones de terapia. Es más eficaz para aliviar el dolor agudo y crónico, la inflamación y las alergias cutáneas.